Actualmente, la UE cuenta con la Directiva 2011/93/UE, que establece normas mínimas sobre la tipificación penal de delitos de abuso y explotación sexual de menores, así como medidas de prevención y apoyo a las víctimas.
Tras más de una década de aplicación, la Comisión Europea considera necesario evaluar su eficacia y actualizarla para adaptarse a:
- Los cambios tecnológicos y el auge de la explotación infantil en entornos digitales.
- Las lagunas detectadas en la aplicación práctica por los Estados miembros.
- La necesidad de reforzar la cooperación transfronteriza.
En este proceso, asumí el compromiso de aportar valor y conocimiento especializado como psicólogo forense y criminólogo, con una posición clara en la defensa de la infancia y en la lucha contra el movimiento MAP (Minor-Attracted Persons), que pretende normalizar la atracción sexual hacia menores.
Mi aportación se centró en:
- Visibilizar los riesgos reales que este movimiento supone para la protección infantil.
- Proporcionar evidencia técnica sobre la dinámica de captación, manipulación y abuso.
- Recomendar medidas legislativas más estrictas para prevenir cualquier intento de legitimación social o jurídica de estas conductas.
- Subrayar la importancia de la detección temprana y la intervención multidisciplinar.
El movimiento MAP: una amenaza real para la protección de la infancia en Europa
En los últimos años ha surgido con fuerza el denominado movimiento «Minor Attracted Person» (MAP), que agrupa a individuos con tendencias pedófilas bajo una identidad política y social, buscando su legitimación pública. Este movimiento clasifica a sus miembros en tres categorías —tanto homo como heterosexuales— según la edad de atracción sexual:
- Pedofilia: atracción hacia niños y niñas pre-púberes.
- Hebefilia: atracción hacia adolescentes tempranos (aproximadamente 11-14 años).
- Efebofilia: atracción hacia adolescentes tardíos (aproximadamente 15-17 años).
Objetivos estratégicos del movimiento MAP
El propósito central del movimiento es la normalización de la atracción sexual hacia menores y su aceptación social. Entre sus metas declaradas y documentadas se incluyen:
- Excluir la pedofilia de la categoría de trastornos mentales en el DSM-5.
- Reconocer la pedofilia como una orientación sexual legítima.
- Eliminar la edad mínima de consentimiento sexual.
- Suprimir la edad como criterio para definir el abuso sexual infantil.
Para lograrlo, el movimiento MAP apropia y distorsiona estructuras legales e ideológicas del movimiento LGTBIQ+, equiparando sus reivindicaciones con la diversidad sexual legítima, con el fin de desactivar resistencias sociales y jurídicas.
Los “Manuales Pedófilos”: la herramienta de adoctrinamiento
La actividad principal del movimiento y la difusión de su ideología se materializa en los «Manuales Pedófilos»: tutoriales autopublicados que explican cómo encontrar menores, acercarse a ellos, seducirlos y ganarse su confianza.
Estos manuales:
- Establecen bases ideológicas que minimizan el riesgo y justifican la atracción hacia menores.
- Abordan debates sobre la edad de consentimiento, situándola en niveles tan bajos como 8-10 años o incluso proponiendo su eliminación, bajo el argumento pseudocientífico de que “toda persona está sexuada desde el nacimiento”.
- Crean un sentimiento de comunidad y fomentan la confianza interna, lo que facilita la formación de redes pedófilas con alto potencial criminógeno.
- Incluyen instrucciones para el acceso a material de explotación sexual infantil (MESI).
Distorsiones y subcultura interna
En la literatura MAP dirigida a “boylovers” (pedófilos homosexuales), se fomenta una distinción engañosa entre:
- “Auténtico pedófilo”: aquel que, según ellos, no fuerza ni maltrata físicamente a los menores.
- “Childmolester”: abusador de niños, figura de la que reniegan públicamente para diferenciarse y ganar aceptación social.
Lejos de ser una diferenciación inocente, esta división busca suavizar la percepción pública y abrir el camino a su legitimación social.

Acceso a menores y profesiones de riesgo
Los manuales describen profesiones y entornos estratégicos para facilitar el contacto con menores:
- Fotografía infantil.
- Cuidado de niños (niñeras, profesores a domicilio).
- Monitoraje infantil en piscinas o actividades recreativas.
- Entidades de voluntariado (ej. Payasos sin Fronteras).
- Actividades scout o de campamentos.
Derivación al turismo sexual infantil
En sus expresiones más graves, estos manuales se convierten en guías para el turismo sexual infantil, indicando:
- Destinos con escasa protección legal para menores.
- Procesos para inducir a la explotación sexual.
- Canales de adquisición de “servicios” a través de intermediarios que controlan a los niños.
La necesidad de respuesta jurídica
La redacción, posesión y difusión de estos “Manuales Pedófilos” debe ser considerada una conducta punible a nivel europeo, no solo por su potencial de incitación al delito, sino por su papel en la propagación de la ideología MAP entre Estados miembros.
Su prohibición y persecución legal contribuirían a:
- Desarticular redes de captación y adoctrinamiento.
- Proteger a los menores frente a la explotación sexual.
- Evitar la normalización de narrativas que trivializan el abuso.
Compromiso profesional
Desde mi trabajo como psicólogo forense y criminólogo, he defendido la necesidad de confrontar de forma directa y técnica la ideología MAP, aportando conocimiento experto a consultas legislativas como la recientemente impulsada por la Comisión Europea para reforzar la normativa contra el abuso sexual infantil.
La batalla contra el movimiento MAP no es solo un reto jurídico, sino un deber ético y profesional en la defensa de los derechos más básicos de la infancia.
Extensión de mis aportaciones a los estudios de otros profesionales.
EL Dr. José Luis García es uno de los máximos exponentes en la divulgación para la prevención del uso y abuso de consumo de pornografía violenta en los menores.
en su artículo “Pedófilo o pederasta II: qué son y qué comportan”, ha incorporado parte de mis análisis sobre el movimiento MAP (Minor Attracted Person) a su estudio sobre pederastia y pedofilia.
En su texto recoge algunas de mis observaciones sobre los llamados “Manuales Pedófilos”, en especial su papel en la creación de comunidades, la facilitación de redes para el intercambio de material de explotación sexual infantil y la descripción de profesiones o entornos que pueden servir como vía de acceso a menores. También refleja mi advertencia sobre cómo estos manuales pueden derivar hacia el turismo sexual infantil, con indicaciones sobre destinos, procesos de captación y uso de intermediarios.

Me resulta valioso que otros profesionales utilicen y contrasten este tipo de aportaciones, porque creo que el trabajo en común, desde distintas perspectivas y disciplinas, es clave para comprender mejor estos fenómenos y fortalecer las medidas de prevención y protección de la infancia.
Canales de denuncia y retirada de contenidos
La detección temprana y la denuncia son pasos esenciales para frenar la difusión de material y contenidos vinculados a la ideología MAP, la explotación sexual infantil y cualquier forma de abuso. Ante la mínima sospecha o hallazgo de este tipo de materiales, es fundamental actuar de forma inmediata a través de canales oficiales y seguros.
1️⃣ Canal prioritario de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos)
La AEPD dispone de un canal prioritario para solicitar la retirada urgente de contenidos sexuales o violentos difundidos sin consentimiento, incluyendo material sensible que afecte a menores.
🔗 Acceder al Canal Prioritario de la AEPD
2️⃣ Línea de reporte de CSAM del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE)
El INCIBE gestiona un servicio especializado para reportar material de abuso sexual infantil (CSAM) y otros contenidos ilícitos en internet. La denuncia puede hacerse de forma anónima y es atendida por personal especializado en ciberseguridad y coordinación con fuerzas de seguridad.
🔗 Reportar contenido de abuso sexual infantil – INCIBE
3️⃣ Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
Además de los canales específicos, siempre es posible y recomendable acudir directamente a la Policía Nacional (Brigada Central de Investigación Tecnológica) o a la Guardia Civil (Grupo de Delitos Telemáticos) para denunciar estos hechos.
La denuncia temprana no solo contribuye a retirar el contenido, sino que puede ser clave para identificar y detener a quienes lo producen o distribuyen. Proteger a la infancia requiere la implicación de todos, y utilizar los canales adecuados es un primer paso decisivo.
Si necesitas información especializada, divulgación técnica o intervención profesional en casos relacionados con pedofilia, pederastia o conductas vinculadas al movimiento MAP, puedes contactar conmigo para evaluar la situación y orientar la respuesta más adecuada. Como psicólogo forense y criminólogo, pongo mi experiencia al servicio de la prevención, detección y actuación coordinada con los organismos competentes, siempre con el objetivo de proteger a la infancia y garantizar la aplicación de las medidas legales y técnicas necesarias.

